General Acha se vio sumida en el caos durante la noche del martes y la madrugada del miércoles, con calles intransitables, autos arrastrados por la corriente y casas inundadas. Esta situación de angustia vecinal requirió un arduo trabajo por parte del municipio y los bomberos. No es la primera vez que esta localidad sufre las consecuencias de una tormenta, ya que hace poco tiempo también vivió momentos de suma preocupación por eventos similares.
El martes, a pesar de las altas temperaturas que superaron los 42 grados, General Acha fue golpeada por una intensa tormenta con lluvias copiosas y fuertes ráfagas de viento. El colapso del sistema de desagües pluviales ante la gran cantidad de agua fue uno de los principales desencadenantes del panorama desolador.
El acceso este a la ciudad, sobre la ruta 152, quedó bloqueado debido al agua acumulada, obligando a un gran número de automovilistas a utilizar la calzada en construcción de la nueva Travesía Urbana, a pesar de estar vallada.
Con el transcurso de las horas, el municipio, la policía y los bomberos recibieron un importante número de denuncias y solicitudes de ayuda. Los servidores públicos se volcaron a una intensa labor para asistir a los vecinos afectados y restaurar la normalidad en la ciudad.
